domingo, 17 de julio de 2011

Alina Reyes (sobre un cuento de Cortázar)

"Pero me he vuelto canalla con el tiempo, ya no le tengo respeto. Me acuerdo que un día pensé: «Allá me pegan, allá la nieve me entra por los zapatos y esto lo sé en el momento, cuando me está ocurriendo allá yo lo sé al mismo tiempo. ¿Pero por qué al mismo tiempo? A lo mejor me llega tarde, a lo mejor no ha ocurrido todavía. A lo mejor le pegarán dentro de catorce años, o ya es una cruz y una cifra en el cementerio de Santa Úrsula. Y me parecía bonito, posible, tan idiota. Porque detrás de eso una siempre cae en el tiempo parejo. Si ahora ella estuviera realmente entrando en el puente, sé que lo sentiría ya mismo y desde aquí. Me acuerdo que me paré a mirar el río que estaba sonando y chicoteando. (Esto yo lo pensaba). Valía asomarse al parapeto del puente y sentir en las orejas la rotura del hielo ahí abajo. Valía quedarse un poco por la vista, un poco por el miedo que me venía de adentro -o era el desabrigo, la nevisca deshecha y mi tapado en el hotel-" 
(de "Lejana" en Bestiario de Julio Cortázar)

viernes, 15 de julio de 2011

Gato de Cheshire

“El Gato vio a Alicia y se puso a sonreír. “Parece risueño” pensó; pero tenía las uñas muy largas y muchos dientes grandes, así que decidió que sería mejor tratarlo con el debido respeto.
-Minino de Cheshire—empezó más bien con timidez, pues no estaba segura de si le gustaría el nombre;  pero el Gato se mostró aún más risueño. “¡Vaya! – pensó Alicia-. De  momento parece satisfecho” y prosiguió:
- ¿Podrías decirme, por favor, qué camino he de tomar para salir de aquí?
- Depende mucho del punto donde quieras ir- contestó el Gato.
- Me da casi igual donde- dijo Alicia.
- Entonces no importa que camino sigas - dijo el Gato.
-... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia, a modo de explicación.
-¡Ah!, seguro que lo consigues- dijo el Gato- si andas lo suficiente.
Alicia comprendió que el argumento era irrefutable, de modo que probó con otra pregunta:
-¿Qué clase de gente vive por aquí?
-En esa dirección --dijo el Gato, haciendo un vago gesto con la pata derecha- vive un Sombrerero; y en esa dirección – haciendo el mismo gesto con la otra pata- vive la  Liebre de Marzo. Visita al que te plazca: ambos están locos.
-Pero yo no quiero andar entre locos- observó Alicia.
-¡Ah!, no podrás evitarlo – dijo el Gato - aquí estamos todos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca? - preguntó Alicia.
-Tienes que estarlo- afirmó el Gato- o no habrías acudido aquí.
Alicia no creyó que eso probara nada; sin embargo, continuó:
- ¿Y tú como sabes que estas loco?
- Para empezar- dijo el Gato-, un perro no está loco ¿De acuerdo?
- Supongo que sí- dijo Alicia
- Bueno- prosiguió el Gato-, tú sabes que un perro gruñe cuando está enojado y mueve la cola cuando está contento. Pues bien, yo gruño cuando estoy contento y muevo la cola cuando estoy enojado. Por tanto, estoy loco.
- Yo a eso lo llamo ronronear, no gruñir- dijo Alicia.
- Llámalo como quieras- dijo el Gato- ¿vas a jugar hoy al cróquet con la Reina?
- Me gustaría mucho- dijo Alicia-, pero todavía no me han invitado.
- Allí me verás- dijo el Gato y desapareció”

de Alicia en el País de las maravillas de Carroll Lewis

Tardecitas

Noche

Otoño

Pájaros

Yacumama

"Madre del agua, también llamada Yacupamama o Mayumaman. Es una mujer rubia de cabello largo y suelto que peina con un espinazo de pescado. En Santiago del Estero se cree que es peligroso bañarse en el río donde ella aparece, y que suele atraer a los jovenes hacia zonas profundas, de donde no vuelven. En muchos casos se la conoce como una niña, y el mito se confunde con la milenaria leyenda de la Sirena."